Una visión velada de lo cotidiano, espesas nieblas que se
ciernen en las praderas amortajando el paisaje. En la oscuridad del túnel yo,
caminando, resistiendo, existiendo.
Megalomanía de un mundo envuelto en miserias. Desasosiego.
El inescrutable rostro de la verdad, impávido de tanto dolor,
rinde su culto funerario estigmatizando al más débil, todo se mancha, todo se
corrompe.
Es una percepción trágica de un día como hoy, del día de
hoy, de mi mundo de hoy.
Vive
el día después y verás nacer nuevos amaneceres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario