miércoles, 21 de noviembre de 2012

Reencuentro...



El recuerdo de la imagen de una infancia que se vuelve infinita, veinte años después y somos tan distintos aunque casi todo sigue igual.

Dos décadas de historias sin terminar, agonías mal curadas y tan poco tiempo para hablar. 

A veces, cuando la vida se juega su carta más pesada, es un momento, un pequeño paso a la eternidad.

Veinte años después te vuelvo a encontrar, me gustaría que pienses que todavía no crecí, que sigo siendo igual. 

Fue un reencuentro que duró solo un segundo y que se grabó a fuego en mi historicidad, algo se tuvo que incendiar, pero no voy a decir el que. 

Ahora lo entiendo a Carlitos cuando dijo… “veinte años no es nada”…

Fue bueno saber de vos y apuesto a que todavía nos resta mucho por contar.





**Dedicado a SM.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Noches sin luna, días sin Sol

Recuerdos que se amontonan como las hojas en pleno otoño, noches sin luna, días sin Sol. 

Una visión velada de lo cotidiano, espesas nieblas que se ciernen en las praderas amortajando el paisaje. En la oscuridad del túnel yo, caminando, resistiendo, existiendo.

Megalomanía de un mundo envuelto en miserias. Desasosiego.

El inescrutable rostro de la verdad, impávido de tanto dolor, rinde su culto funerario estigmatizando al más débil, todo se mancha, todo se corrompe.

Es una percepción trágica de un día como hoy, del día de hoy, de mi mundo de hoy.
 
Vive el día después y verás nacer nuevos amaneceres.


lunes, 5 de noviembre de 2012

Fin del viaje, un nuevo comienzo.


La realidad golpeando a las puertas del cielo es una mole, aturde y aplasta. Solo se trató de una ceguera temporal, de un tiempo que nos vio crecer mientras entre artimañas y destellos de luz se preparaba para el gran golpe.

Cuando la verdad se hace única es irrefutable, para él, para vos, para mí, nos hace sus víctimas, nos extorsiona y nos somete a su implacable voluntad.
Así es como mejor recordaré las miserias del mundo, fracasando en las noches, llorando en las mañanas y volviendo a empezar, por las tardes, todo de nuevo.

El ocaso de los días ya pasó, la noche avanzada está y un nuevo amanecer nos envolverá con su radiante luz.

El futuro aún nos pertenece, a vos y a mí. Es una expresión de deseo el decir, que la luz de mi mas preciada estrella te acompañe y guíe en esa búsqueda. Por escabroso el camino no nos ha de derrotar.

EL tiempo pasó, es el fin del viaje, cada uno buscó su camino, un camino hacia un nuevo comienzo.

sábado, 20 de octubre de 2012

Yo y mi mar…



Dicen que no es moda toda esta historia. Dicen que no entienden a esa gente en busca de sí y que no comprenden que el ser así es el motor que a mí me impulsa a seguir. 

Que soy un bicho raro, que no sigo la corriente y me dicen como debo seguir, que rumbo tomar.

Dicen, dicen y yo digo que…

Yo navego mi barca mar adentro y me siento pleno mientras sea mi ideal, mi mástil y mi viento. La estrella de los mares, inmaculada, fría, lejana y distante ella es esperanza y por ella sigo aquí.

Ya he mirado con los ojos del tormento y solo yendo mar adentro hallo consuelo. Esto no es un cuento, yo vivo así y te invito a seguir. Ya he dicho si, el horizonte va mas allá del fin.

Entiendo a quien no entiende, ¿quién tiene razón, si hablamos de vivir?

Yo solo veo un camino y es al frente, te toca a vos hoy decidir. De nada intento convencerte, que cada cual despierte, te invito a navegar el mar, un único mar, el mar que en ti mismo existe. Es tu mar. Encuéntralo, navégalo.

martes, 9 de octubre de 2012

Te estoy buscando...

Contra toda esperanza de encontrarte, te estoy buscando, contra todo consejo que dicte el intelecto, te estoy buscando. Es a vos, si, a vos a quien busco. Busco y no consigo hallar.

Durante horas de insomnio, en tiempos de reposo, en sueños de malogradas poesías que nunca verán la luz y también en largas jornadas de recuerdos, mas largas, mas agobiantes desde que conocí lo hostil que me resulta el mundo solo por no poder hallarte.

¿Donde estas? ¿En qué oscuro abismo te refugias para no escuchar mis llamadas? ¿O es que ya nada queda de lo que supiste ser?

Te estoy llamando, le estoy hablando a tu corazón guerrero, con el susurro del viento en tus oídos, con la luz de las estrellas que iluminan tus noches. En el día y en las sombras de la noche te estoy llamando. Enfrentando las caras de quienes no entienden te voy buscando. Es que hay muchos por ahí que nunca comprenderán, pero cielo y horizonte condenados a entenderse están.

Es a vos a quien busco en el ruego de mi pobre lírica cual poeta mediocre busca la inspiración y ya he malgastado mil palabras tiñéndolas de complacencia, de conformismo, de mentiras, para luego volver a caer en la realidad de que necesito encontrarte.

Te busco y no te puedo hallar. ¿Te seguirás escondiendo de mi? ¿No vale la pena intentar vivir un sueño?

Fue en invierno y aunque la primavera llegó sigue siendo frió y duro invierno para mí. Es que en mi cielo no hay Sol que ilumine mis mañanas, todos los días son grises, monótonos, como si el tiempo se arrastrase en un lamento por no poder encontrarte. ¿Porque te niegas a escuchar mi vos?
 
Te estoy llamando. ¿Dejaras que mis llamados se pierdan en el tiempo y el olvido se haga carne y los tape en su sombra?

Sigo buscándote, buceando en este mar de incomprensiones, de delirios impacientes, de ansiedades mal curadas, de locuras, de agonías con manchas de que no estás.
 
Sigo buscándote. ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? ¿Dónde estás?  ¿Dónde.....?

sábado, 29 de septiembre de 2012

Bill es el pianista


Son casi las nueve en punto de un sábado,
y el mismo publico llena el lugar.
Yo estoy sentado a la diestra de mí,
mientras le hago el amor a ese trago de whisky.

Me digo a mi mismo, ¿puedes recordar esa vieja canción?
es triste y es dulce, y nos hacía sentir bien.
apaga el murmullo de esta conversación,
con un ultimo trazo de letras para esta separación.

Hagamos la ultima estrofa,
con las rimas de esa vieja canción.
Bill es el pianista,
y nos hace sentir bien.

Ahora el viejo de barba es mi amigo,
y siempre así se quedará.
Es rápido para bromear,
Pero hay algún lugar donde él quisiera estar.

Me digo: creo que esto me está matando,
mientras la sonrisa desaparece de mi rostro
Estoy seguro de que volvería a ser una estrella fugas
Si pudiera salir de este lugar.

Es lindo público el de este sábado
Y el recuerdo me sonríe.
Yo se que es a mi a quien he venido a ver
Para olvidarme de la vida un momento.

Y el piano suena carnal
Ellos se preguntan: “Hombre, ¿qué haces aquí?”
Escucho una vieja canción,
pues me hace sentir bien.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Pensando en vos...

Hoy no vengo a traer algún tipo de mensaje, reflexión o lo que sea, hoy vengo a buscarte…

Si, a buscarte a vos que estas del otro lado de el monitor matando el tiempo con la lectura de este blog (¿no tenias nada mejor que hacer?).

Debo decir que en virtud de problemas personales, que no vienen al caso mencionar, tengo el juicio y los pensamientos un poco mas embotados que de costumbre ¿Qué novedad les daría si les dijera que ando un poco loco?

Ayer fue un día de esos que valen la pena sufrir alguna vez en la vida, porque sin duda cuando la tormenta pase esta señora  (la vida), me habrá dejado algún tipo de aprendizaje. Claro, aun es todo bastante reciente para mi, toda perdida tiene su proceso de duelo, su proceso de autodestrucción y finalmente de resignación y aceptación. Creo que estoy en las dos primeras fases y aunque por momentos me parezca no poder encontrar alguna salida a todo lo que estoy viviendo siempre recuerdo un dicho de mi abuela “no hay mal que dure 100 años, ni cristiano que lo aguante”.

Entre pasar por muchos estados de animo a lo largo del día el dialogo con dos personas me dejo algunas cosas en que pensar, y es esto lo que quiero compartir con ustedes hoy. Dos personas que sin conocerse entre si, y cada una a su manera, dieron igual rumbo a mis pensamientos.

No quiero robarles el tiempo con mas preámbulos absurdos, así que planteare el tema lisa y llanamente, dejándote algunas preguntas, abstractas quizás, tontas puede ser y hasta quizás las juzgues sin sentido, pero también quizás te animes a ir un poco mas allá de eso y te animes a la reflexión, después de todo no tenéis mucho por perder.

¿Quién sos?
¿Qué sos?
¿Cuáles son tus sueños?
¿Qué precio tienen tus sueños?
¿Hiciste algo por estar mas cerca de lograrlos?
¿Te gusta tu vida?
¿Estas dispuesto a cambiarla?

 

Finalmente dime…
¿Por cuánto vendiste tus sueños hoy?

Me gustaría leer alguna respuesta, aunque sea como anónimo…

sábado, 1 de septiembre de 2012

Sos vos, soy yo.



Soy un romántico soñador, enamorado de la vida y la noche al cual le cosquillean mariposas en el estomago ante cada nueva aventura que la escuela de la vida le ofrece.

Llevo arraigado en mi corazón la necedad de los poetas, la inocencia de los niños y me niego a renunciar a ellas tan solo para ser formal. Eme aquí ante el destino que me fue trazado, dibujando arco iris de colores en las negras páginas de un libro todavía por escribirse. Este soy yo y esta es mi vida,  la vivo justo como me gusta vivirla.

Es esta la ultima vos de mi ser mas rebelde, de mi espíritu mas indómito que se resiste a dejarse aplastar por la mole de una humanidad que ha perdido el rumbo, que ha trocado lo espiritual en lo material. Maldita es la imagen que destruyo nuestra palabra y malditos quienes confundieron el camino sembrando solo dolor.

Quizás hoy llegaste hasta acá, hasta este blog, buscando escapar de tu soledad, cansado de enfrentar los rostros de la producción en serie de este sistema perverso. No estás solo, en la distancia somos uno y recuerda que no estamos dispuestos a sucumbir.

jueves, 16 de agosto de 2012

Memoria de un tiempo...


Yo lo vi, el era un tipo sencillo, parado frente al abismo del tiempo, pero en sus ojos había más. Su mirada delataba una vida plagada de historias, sus sueños secretos eran plegarias. El estaba ahí, parado al mortecino sol, la tierra velada, las sombras de los bosques y el rio que corría atravesando el paisaje a la hora del fin.

Yo lo vi, el era un tipo sencillo elevando un ruego a un dios que no quería oír, pidiendo por un tiempo de paz a un santo de la guerra. Una a una las historias de su vida se sucedían en luchas titánicas del existencialismo y lo llevaban al borde de una amarga locura.

Gritos de melancolía en su interior, delirios tremendos y angustias mal curadas, tortuosas memorias de gentes que al fin daban pena. Al reflejo maldito del espejo que trueca fantasía en realidad su vida se cortaba en dos, mitad real, mitad ficción, ¿cuál era su vida?, ¿cuál era la verdad? Caminando entre la multitud y recorriendo un camino en soledad.

En verdes praderas sus sueños anhelaban descansar, y la vida condujo sus pasos por el sendero que ella misma olvido.

Yo lo vi, el era un tipo sencillo, parado en el abismo del tiempo, la estrellas eran más brillantes aquella vez y la luna iluminaba su figura. Solo era un hombre, a un paso del abismo y junto a él la blanca dama sin nombre entonaba la mas dulce melodía. ¿Quién puede decir que broma macabra del destino los junto aquella noche? ¿Quién puede saber lo que sintió al ver su vida desfilando ante él?

La dama sonrió, y su sonrisa fue fría como el primer rayo de sol de una pálida mañana invernal. –la vida duele, te curare, cierra tus ojos, ya no hay dolor.-

Al fin pudo sonreír, al fin encontró paz, fue solo un paso al país donde los sueños son poemas de amor.

Yo lo vi, yo estuve ahí, ese hombre era yo.