El
policía que tenía que defenderte te toma rehén, su arma es el caos para
extorsionar al gobierno. Su lema es claro; Cuanto peor, mejor. Ya avisó a los
suyos que esta noche habrá zona liberada.
La
hora de los inadaptados llega, son muchos y de diversos tipos. Están los meros
hijos de puta oportunistas, bestias faltas conciencia fraternal. Para ellos la
sangre es solo esa mancha roja en el barro. Están los excluidos, esos a los que
vos y yo no les dimos un lugar en nuestra acicalada buena sociedad, nos odian,
se odian, odio les damos, odio nos devuelven. En sus casas están los doctores,
instigando, arengando el salvajismo, visten de saco y corbata, ellos saquean
las grandes extensiones de bosques para convertirlas en sembradíos de soja.
El
festín macabro empieza, vuela un ladrillo y el cristal de una casa de
electrodomésticos estalla en pedazos. ¡Mira vos!, es esa misma casa que saquea
a sus empleados con salarios de hambre, obligándolos a trabajar domingos y
feriados hasta después de hora, la misma que saquea a todo el pueblo vendiendo
lo que nadie necesita comprar.
La
miseria nos atraviesa a todos. Un político habla por cadena nacional, se siente
desbordado por la situación, se reviste de hipocresía, pide paz y diálogo a
esos mismos que un par de días atrás despreció. En un momento de honestidad íntima y privada
empieza a pensar que no fue tan buena idea quedarse con los fondos del comedor
infantil, eso solo es un momento y rápidamente empieza a planear sus vacaciones
en alguna playa alejada de las miradas indiscretas.
Hay
empujones, corridas y gritos. ¡Ese televisor es mío!, lo necesito para ver el
canal de las noticias, ese mismo que está afuera transmitiendo 24 hs
ininterrumpidas a todo el país lo que está pasando, y cuando no pasa nada lo
inventan, exagerando noticias, deformando, mintiendo, adoctrinando. Fogoneando el
caos. Los electrodomésticos le vienen chicos, ellos saquean cerebros. ¡No
apagues la TV, justo van a pasar el programa de culos que me gusta, y en el
medio una publicidad que me va a decir que comprar para ser feliz!
Allá
lejos, alto en la terraza está la señora, no tiene que cocinar porque de eso se
ocupa la mucama. Se escandaliza viendo el desastre. Justo ayer echó a uno de
sus empleados para no blanquearlo porque no es gente como uno, ahora lo
reconoce entre la multitud y siente miedo, pide sangre, exige muerte, ¡Estos
negros de mierda no merecen vivir!
A la
distancia se escucha una sirena y un momento después son diez, los azules ya
tranzaron (otra vez tranzaron). Llegan con postas de goma y palos para hacer
cumplir la ley. Desde la cómoda silla de tu living vos podes oír los estruendos
de las balas que empiezan a surcar el aire. No sabés lo que pasa y te sentís
desamparado, replicás los acontecimientos en tu red social favorita. ¡Qué
alguien haga algo! ¡Hay gente matándose ahí afuera! Cunde el pánico. En la
ciudad nadie duerme, la paranoia nos invade.
Lejos,
muy lejos de todo eso el reaccionario se divierte y se caga de risa. Su
violencia gestual está en su hora de máximo apogeo y la industria del caos hoy
paga doble. Regala miedo y vende seguridad.
Mañana
será otro día y volverá la tensa calma. ¿Por cuánto tiempo?

2 comentarios:
Excelente retrato de la situación señor! Muy acertado ciertamente!
muchas gracias por su comentario. me disculpo en la demora por responder, me tomé unos días de vacaciones.
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